NACIMIENTO DE UNA BRUJA
El sapo que tengo por corazón, no cree que esto lo reviente. Te mentiría.
La curandera no dijo que una noche el Diablo me llamará por mi primer nombre, que era el mismo nombre de mi padre.
Y yo le explicaré quien fuí...
El Diablo me dejará en paz, pero me condena a boconear, alcahuetear, chismear. Me deja un aparato de goce; La Lengua.
La curandera me tomó las dos manos, me dijo que beberé tanto llanto como saliva.
Los años son extraños, los meses llamativos. Los días inentendibles, las horas jodidas. El resto es puro cuento.
Supe que la Bruja es real. Ahora veo mis pies sin botas.
Fragmentos de "LA CASA DE LA BRUJA", de Guillermo Garcia, en su poemario "PLACA DE SONIDO".








Comentarios
Publicar un comentario